El Efecto Forrest Gump y cómo evitarlo

¿Conoces a algún speaker que, en cuanto se pone en pie a hablar, en lugar de quedarse razonablemente quieto/a, se empieza a pasear por el escenario o la sala de reuniones como si no hubiera un mañana?

No quiero dar nombres, pero he perdido la cuenta. A veces, estos speakers se terminan cansando, pero lejos de pararse quietos,  se les escucha jadear un poco, respirar entrecortado… Estos speakers padecen lo que yo llamo Efecto Forrest Gump.

El efecto Forrest Gump consiste en no parar de moverte sin sentido de un lado al otro de tu escenario, como Forrest Gump, que se puso a correr y no pudo dejarlo hasta años después.

Hay personas que dicen que no se dan cuenta de que lo hacen. Otras, que necesitan moverse para hablar, para pensar… Y es cierto. Hay gente que dice que para hablar por teléfono necesita caminar y ahí les ves, caminando de acá para allá, raca raca…

Evitar el Efecto Forrest Gump no es tarea fácil, porque normalmente es un hábito y se hace de forma inconsciente, pero es importante hacerlo por varios motivos. El principal es que descentras a tu audiencia, que termina más pendiente de tu movimiento que de lo que estás diciendo.  Además, no es menor el que jadees del esfuerzo durante tu intervención (aunque, en serio, esto casi lo considero menor en comparación con lo anterior).

Ahora lo importante, ¿cómo podemos evitarlo?

  • Siendo conscientes. Cuando somos conscientes de nuestros defectos, podemos hacer algo por remediarlos. Si eres de los que caminan al hablar en otras circunstancias (teléfono), seguramente lo eres cuando hablas en público. Grábate y mira la grabación. Ya, ya sé que puede parecer un horror verse en vídeo y escucharse a uno mismo, pero es cuestión de costumbre.
  • Ensaya. Ensaya. Ensaya. Ensaya lo que vas a decir, pero también tus movimientos en un escenario. Cuando digo escenario no necesariamente me refiero a un escenario de teatro o auditorio. Escenario también es estar al lado de la pantalla de proyección de una sala de reuniones. Ensaya conforme al sitio en el que vayas a hablar. Grábate mientras ensayas; no necesitas super HD, con poder mirarte a ver cómo vas de movimientos, suficiente. Ensaya hasta que te parezca que eres un robot e internalices los gestos.
  • Verifica in situ que todo está en su sitio y que estás cómodo antes de realizar tu presentación.

No deambular por el escenario no significa que no puedas usarlo por completo, si así lo deseas. Quiere decir que tú controles tus movimientos y no sean éstos los que te controlen a ti. Si quieres abarcar a toda la audiencia en un escenario grande, muévete en las transiciones entre partes de tu discurso, abraza a la audiencia con todo tu cuerpo y no solo caminando de un sitio a otro. Aunque, os aseguro, que no hace falta moverse de un diámetro de 2x2m para llenar el escenario, y para muestra, un botón.

 

1 pensamiento sobre “El Efecto Forrest Gump y cómo evitarlo”

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